No existe mejor forma de conocer a alguien que mirarle a los ojos y cruzar el portal que conduce al interior del alma

lunes, 14 de junio de 2010

Regala vida

Cuando perdemos a un ser querido, la sóla idea de pensar en que no podamos estar a su lado en las últimas horas, para muchas personas es inimaginable y nada que decir, si cabe, el planteamiento de hacer la donación de órganos...
La labor del personal sanitario involucrado en esta función, está llena de complicaciones desde el comienzo, bien desde el mismo momento que tienen que transmitir a la familia el pronto fallecimiento, como hasta que se les hace la propuesta de hacerlo donante.
Estamos hablando de un ambiente tenso, bien siendo un accidente de tráfico, una hospitalización por enfermedad o muchas otras situaciones que cualquiera puede imaginar sin necesidad de enumerarlas aquí...
Los estados de ánimo de los familiares están totalmente alterados por la situación que les ha tocado vivir y en muchos casos encuentran en este personal la única puerta al desahogo y descargan contra ellos toda su ira e impotencia que la pérdida hace sentir...
Debemos valorar la situación, aunque sabemos es complicado, sin embargo no imposible. Esos óganos pueden salvar muchas vidas y al fin y al cabo, la persona que se ha ido no los necesitará más.
Tampoco es posible saber si seremos nosotros los que algún día necesitemos una donación, eso no es previsible...
Soy personal sanitario y a Dios gracias nunca he vivido la terrible perdida de un familiar por que un órgano no ha llegado a tiempo, pero sí he visto morir a pacientes, por esa espera, que al final no llegó...
Por ello soy donante, mi familia lo es y mis hijos, algún día, serán educados en la donación.
Está en nuestras manos salvar vidas...


(Imagen tomada de aquí)

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