No existe mejor forma de conocer a alguien que mirarle a los ojos y cruzar el portal que conduce al interior del alma

lunes, 26 de julio de 2010

Desmontándome

Y sin pensarlo, me vi navegando en unos ojos que respiraban tranquilidad. Me desnudaban cada vez que se reflejaban en los míos y así de torpe me sentía, por que estaba desprotegida frente a ellos. Abrían las ventanas de mi pensamiento y pasaban dentro, sin yo poder hacer nada, tampoco quería, los dejaría quedarse ahí, siempre...
Pero el destino jugó esa mano y como siempre, yo he perdido. Me quedaría a vivir en esos ojos que me inquietan cada vez que me miran, que me leen, que me adivinan e indefensa me siento frente a ellos y protegerme tampoco quiero...

miércoles, 14 de julio de 2010

Conociéndonos

Nos contactamos por el Facebook y así a lo loco, nos entregamos a la aventura de una tarde de playa juntas, con un único objetivo, profundizar una amistad que hasta la fecha sólo había consistido en unas cañas una tarde de Barcelona, y porqué no??? Nada tenía que perder...
Después de esperar un buen rato a que llegara; no conocía mi pueblo y el TomTom, la verdad tampoco era muy preciso, ya que es una villa pequeña y lamentablemente, falta mucha información de la misma en estas, las nuevas tecnologías.
Me subí al coche y desde el primer instante creí estar en el salón de mi casa, con alguien extraño, sí, pero cómoda.
Hablamos, hablamos y más que hablamos jajaja...
Al llegar a la playa creímos no poder respirar, y no, no era por los nervios de la situación, la temperatura era altísima, igual que la humedad que se respiraba, por lo que todavía era más dificultoso.
Transcurrió todo estupendamente, un chapuzón (el agua estaba fresca, pero buena, aunque Joy decía que estaba helada; claro!!! En Barna la temperatura...) comida y más y más conversación.
Cuando nos recogimos, unas cañitas, por que no??? Y que bien bajaron...
Paisaje inmejorable desde la terraza, con el paladar fresco y observando el horizonte marino...

Cogí el coche y me fui para Coruña, después de pasar el día anterior en plena naturaleza, hoy tocaba un poco de contraste, nos estábamos conociendo y el lugar era lo de menos, aunque por supuesto el ambiente era sano.
Me enseñó "la ciudad", sí, ella que era la de fuera, catalana-ovetense hasta la médula, me descubrió lugares que desconocía, y digo ciudad entre comillas, por que lo que menos vimos fue eso... Recorrimos el paseo de la playa, fuimos hasta La Casa de las palabras, La Caracola gigante, La Rosa de los vientos...
Bueno y lo que pretendíamos, conocernos mejor, por que si de hablar se trata, creo que en estas dos tardes batimos un record. Parece nos caimos en gracia y la experiencia se repetirá en más ocasiones, la verdad es que fue una experiencia buena.
Por cierto, no estaba asustada, me encanta conocer gente nueva y si de gente pasa a ser un/a amig@, pues mejor que mejor.